viernes, 27 de noviembre de 2015

Una hora con la subdirectora

Una hora
Con la subdirectora

Es como:

Un paseo en lancha motora
Vacaciones en Bora-Bora
Arreglar el atasco de papel en la fotocopiadora
Que te diga que estás sano tu doctora
Si siempre fuera aquí y ahora
Mucho mejor que una hora con la directora
-¡Dónde va a parar! Sí, señora
Estar encantado por la encantadora
Una hora salvadora
Pero, también, pecadora
Ver llegar la aurora
Disparar con una ametralladora
Poner a toda velocidad la mecedora
Una luz cegadora
 
Es, en fin, como el tiempo, cuando mejora

jueves, 5 de noviembre de 2015

El sitio de la alegría

El sitio de la alegría
 
No tiene unas coordenadas fijas,
En términos de latitud y longitud,
Y tampoco está señalizado.
No tiene bandera ni himno,
Carece de frontera o límites,
No conoce gobierno ni rey,
Y no se sujeta a ley alguna.
En lo que atañe a superficie, ocupa
lo que la palma de una mano,
y quienes lo hemos estudiado
afirmamos, sin duda,
que allí suceden fenómenos raros:
se para el tiempo, suenan risas.

La alegría reside ahí:
Detrás de tu cuello
Sobre tu espalda
Bajo tu pelo
En lo que ocupa
La palma de mi mano.